A pesar que la ansiedad para que vuelva el fútbol regional es mucha, hasta los más optimistas coinciden que sin público, es pràcticamente imposible poder disputar un torneo.

A pesar que la ansiedad para que vuelva el fútbol regional es mucha, hasta los más optimistas coinciden que sin público, es pràcticamente imposible poder disputar un torneo.

Será el día ‘‘D’’ para todos los clubes que integran la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.

Con mucha ansiedad e incertidumbre todos los protagonistas del mundo futbolero (jugadores, técnicos, dirigentes) esperan la reunión prevista por la Comisión Directiva de la liga para definir el futuro del fútbol regional.

En la previa de esta trascendental cita liguera son muchas las opiniones al respecto. Pero lo cierto es que todos los dirigentes de los 42 clubes afiliados a la Liga de Río Cuarto, tanto de la Primera ‘‘A’’, como ‘‘B’’, coinciden en que por más que se intente jugar un torneo ‘‘corto’’ en los últimos meses del año, ‘‘sin público en las tribunas’’, será casi imposible poder disputarlo.

También se deberá tener en cuenta como sigue el panorama de la cuarentena, no solamente a nivel país, sino precisamente en la provincia de Córdoba.

La Federación Cordobesa de Fútbol, que preside José Luis Di Benedetto, presentó ante el Consejo Federal de AFA un protocolo homologado por las 17 ligas de la provincia. Si el mismo es aprobado se deberá esperar el ok del COE Central, para definir de que manera se podría volver, primero a los entrenamientos y luego a un potencial certamen.

Si bien el presidente del ente rector del fútbol regional, Federico Tosolini, es cauto a la hora de referirse al futuro incierto de la disciplina, tiene en claro que primero deberán esperar que la actividad sea habilitada y en que condiciones, para sentarse a analizar la situación e intentar armar un torneo corto. Aunque ‘‘La idea es tratar de jugar un torneo como se pueda’’, se animó a decir Tosolini.

Las categorías Infanto Juveniles prácticamente ya tienen el año perdido, y solo podrán volver a entrenar si la situación sanitaria lo permite.

Mientras que el Fútbol Femenino tendría más chances de disputar un torneo reducido, si se tiene en cuenta que la mayoría de los clubes que participan en los certámenes ligueros cuentan con una subcomisión o un grupo de apoyo que les permite solventar los gastos y no dependen de las entradas en los partidos.