Virginia Gallardo, la joven de nuestra ciudad que había desaparecido y según sus testimonios habría sido raptada en su domicilio en Río Cuarto en horas de la noche del lunes 17, apareció en la madrugada del miércoles 19 en la ciudad de Córdoba.  Dijo que logró escapar de sus captores.

La versión que brindó la estudiante de Psicomotricidad no cierra para los investigadores policiales y judiciales, por una serie de contradicciones, aunque “el relato es coherente, por lo que ahora se inicia un proceso de investigación”, se indicó.

La joven de 19 años declaró en la Unidad Judicial de la Mujer de Córdoba como ante el fiscal Julio Rivero que el lunes 17 a la noche, cerca de las 23 fue raptada de la puerta del edificio donde reside en la ciudad de Río Cuarto, cuando bajó a dejar la basura. Allí fue obligada a subirse a una trafic blanca.

El viaje en ese vehículo se extendió por algunas horas. Luego fue trasladada de un lugar a otro hasta que logró escapar. Corrió unas 20 cuadras hasta que vio a un policía para pedirle auxilio en la esquina de Balcarce y Rondeau de la cuidad de Córdoba. Hasta el lugar llegó sin las zapatillas y el teléfono celular sin el chip.

La versión de la chica no coincide con dos testimonios recogidos el martes en la ciudad de Río Cuarto por una mujer y el chofer de la línea 17 de colectivo que la vieron alrededor de las 14 de ese día.

El colectivero relató que la dejó en la rotonda cerca de la Universidad e inclusive le había pedido que la bajara en ese lugar.

Ni bien apareció en la ciudad de Córdoba fue asistida por un equipo interdisciplinario y brindó su testimonio en la Unidad Judicial de la Mujer.

Alrededor de las 18 regresó a Río Cuarto y fue entrevistada por el fiscal Julio Rivero. En la oportunidad ratificó su relato por espacio de una hora.

‘‘El relato de Virginia es coherente aunque obviamente su veracidad dependerá del cotejo con otras pruebas’’, indicó Rivero.

En tanto, si bien el funcionario sostuvo que Virginia no presentaba lesiones, luego de la indagatoria la estudiante aseguró: ‘‘Tengo golpes en el cuerpo pero estoy bien’’.

En diálogo con la prensa, el fiscal Rivero reconoció que la estudiante dijo que escuchó voces de mujeres en los lugares donde estuvo secuestrada, lo que indicaría que el caso estaría relacionado con la trata de personas.

Para los investigadores judiciales la investigación recién comienza, por lo que en los próximos días se sumarán más datos.

Otro dato que no cierra es un llamado que recibieron los padres alrededor de las 7:30 del martes, cuando ella estaba secuestrada y le habían quitado el chip a su celular.

La desesperada búsqueda de Virginia se coló en las redes sociales el martes 18 cuando los familiares y amigas no tenían datos sobre su paradero.