LOS PRESUNTOS ASESINOS ESTAN DETENIDOS A DISPOCICIÓN DE LA JUSTICIACOQUI EN PARROQUIA

La triste e inesperada noticia conmovió a toda la localidad y región. De repente, en un cálido atardecer de primavera del martes 27 de Octubre, en el sector del salón parroquial, se escucharon, primero, gritos de una persona pidiendo auxilio que alertó a los vecinos de la calle 9 de julio al 550, luego el detonar de varios disparos que terminaron con la vida del padre Coqui, como cariñosamente lo conocíamos al cura párroco de nuestra ciudad, Jorge Vaudagna.

Aunque aún (al cierre de esta edición), el fiscal de la causa Daniel Miralles no había confirmado el motivo del atroz crimen, porque todavía se continúa con la investigación, se cree que se trató de un asalto a mano armada.

Hasta el momento están detenido dos jóvenes de la localidad; uno de 23 años y el otro de 14, aunque no se descarta que hubieran participado otras personas en el hecho.

Crónica de un hecho inesperado

Según lo informado por los investigadores del hecho, el padre Jorge ‘‘Coqui’’ Vaudagna fue golpeado con violencia en su rostro con un elemento contundente y fue ultimado de dos balazos con orificio de ingreso en la zona superior del tórax, aunque fue uno de los proyectiles el que terminó con su vida, de acuerdo con las conclusiones de la autopsia realizada en la morgue del Hospital San Antonio de Padua a cargo de la forense Ana Laura Peiovich.

Los impactos fueron en la parte superior del tórax. Uno de ellos afectó la base del cuello, lo que le provocó la muerte. Un joven de 23 años fue detenido como el principal sospechoso. Un menor de 14 años sería su cómplice.

El cura párroco de la parroquia San José fue asesinado alrededor de las 21:00 del martes 27 de Octubre en la cochera posterior del predio parroquial, sobre calle 9 de Julio al 550, cuando se habría resistido a una tentativa de robo por parte de dos jóvenes.

Entrada al garage donde fue ultimado el padre ‘‘Coqui’’

Entrada al garage donde fue ultimado el padre ‘‘Coqui’’

No quedó claro aún si los malvivientes lo esperaban dentro del garage (porque cuando salía no lo cerraba con llave) o si estaban escondidos en el ingreso a la vivienda que está al lado del sanatorio San José.

Lo cierto es que el brutal asesinato generó un fuerte estupor y conmoción entre los vecinos de la ciudad, de una amplia región, teniendo connotación a nivel nacional.

La investigación del crimen del sacerdote de 58 años está a cargo del fiscal de Instrucción de Cuarta Nominación, Daniel Miralles, quien dispuso en la madrugada del miércoles 28 una serie de allanamientos a partir de testimonios recolectados entre los vecinos que pudieron ser testigos del brutal homicidio.

Los procedimientos realizados en tres domicilios del barrio Las Ferias, al oeste del radio urbano, permitieron la detención de Guillermo Arias de 23 años, quien está acusado del supuesto delito caratulado como homicidio calificado por el uso de arma de fuego en concurso, con la participación de un presunto menor de edad.

En el domicilio del sospechoso se secuestraron algunos elementos relacionados con la investigación.
También fue identificado un adolescente de 14 años, quien lo habría acompañado durante el fatal asalto. Entre ambos hay una relación de parentesco, indicaron las fuentes consultadas.

A SANGRE FRIA… 

Llegada del fiscal Daniel Miralles al lugar del hecho

Llegada del fiscal Daniel Miralles al lugar del hecho

Para los investigadores, Vaudagna se habría resistido al ser abordado por los delincuentes, quienes lo sorprendieron luego de que estacionara su camioneta Toyota y cerrara el portón.

En medio del forcejeo con los jóvenes, uno de ellos le aplicó varios golpes (habrían sido con la culata del arma de fuego o con unos palos que había en la cochera) y luego le efectuaron dos disparos.

Ambos ingresaron en la parte superior derecha del tórax. Uno quedó alojado en el hombro, mientras que el otro, con orificio de salida, afectó la base del cuello y lesionó varios vasos de la zona lo que le provocó la muerte a los segundos.

Los delincuentes habrían pretendido amordazarlo, ya que en una de sus manos tenía atado un pedazo de tela, que podría ser la estola que se utiliza en las misas.

Testigos indicaron que el padre clamó a los delincuentes que no lo mataran y se escucharon al menos dos o tres detonaciones de arma de fuego.

Los sujetos se dieron a la fuga por los techos de la manzana del templo, ubicado frente a la plaza Sarmiento, la cual se encuentra a oscuras porque está cercada por la obra de remodelación.

Cuando llegó la Policía al lugar, convocada por una vecina, vieron que uno de los delincuentes se daba a la fuga por los techos del sector.

Junto al cuerpo sin vida de Vaudagna, ubicado en la parte posterior de la vieja Toyota, estaban el arma utilizada para el homicidio -una pistola 22 milímetros-, dos casquillos y un barbijo, que sería de uno de los asaltantes.

AMPLIO OPERATIVO

En el lugar del crimen trabajaron efectivos de la Policía Científica del Ministerio Público Fiscal y personal de la Dirección de Homicidios de la ciudad de Córdoba, que llegó en la madrugada para avanzar en la investigación.

Además, también participaron 45 uniformados de distintas áreas de la Policía Departamental de Río Cuarto bajo las órdenes del Comisario Mayor Walter Huerta, patrullas camineras y brigadas con canes para realizar rastrillajes en la zona periférica de la ciudad y campos cercanos.

Entre las pesquisas que quedaban pendientes, luego de la detención de Arias y la identificación del menor, se continuó revisando varias filmaciones (de casas y negocios ubicados en calles cercanas por donde escaparon los presuntos asesinos del cura) para determinar con precisión si había algún otro cómplice con participación en el homicidio.

El padre Coqui había regresado de grabar la misa que luego era difundida vía online por el Facebook de la parroquia San José. El lugar elegido era la casa del conocido locutor Oscar ‘‘Manocha’’ Mana, quien integra uno de los grupos parroquiales.