Como todas las escuelas, el C. E. ‘‘Dr. Luis Ganem’’ debió, a través de sus docentes, ‘‘adaptarse’’ a las modificaciones producidas por el efecto Covid-19.

Como todas las escuelas, el C. E. ‘‘Dr. Luis Ganem’’ debió, a través de sus docentes, ‘‘adaptarse’’ a las modificaciones producidas por el efecto Covid-19.

Con esta definición, Claudia Folgueras, Directora del Centro Educativo ‘‘Dr Luis Ganem’’, explicó como viene trabajando el grupo de docentes con sus alumnos desde que arrancó la cuarentena debido a la pandemia por el Covid-19.

‘‘Como toda institución educativa, la Escuela Dr. Luis Ganem y sus anexos Del Campillo y Villa Valeria enfrentaron esta situación difícil y compleja el pasado 19 de Marzo debido al Covid 19. Sobre la marcha debimos organizarnos para poder garantizar la continuidad de la enseñanza y el sostenimiento de los vínculos con nuestros estudiantes y sus familias.

Nuestros hogares, de un día para otro, la virtualidad y la creatividad de los docentes se constituyeron en plataformas para enseñar, sin la posibilidad de pensar en la transición, mediados por diferentes recursos tecnológicos que no todos tenían y, también, muy pocos sabían utilizar. Todos tuvimos que aprender’’, expresó Claudia Folgueras a nuestro medio.

‘‘Erigimos las tres escuelas, base y anexos, en el Google Drive, plataforma que nos permitió trabajar colaborativamente respetando tiempos y espacios de cada docente. Se distribuyeron tareas y se planificaron acciones para trabajar con los estudiantes y sus familias a través de las redes. Se organizaron grupos de WhatsApp y con gran rapidez se seleccionaron contenidos, haciendo foco en lo que valía enseñar según el contexto y los recursos de los hogares’’.

‘‘También, se armaron cuadernillos para aquellos estudiantes que no contaban con recursos tecnológicos para recibirlas actividades por otra vía.

La primera actividad fue tomar conciencia y comprender por qué debíamos quedarnos en casa, transmitir tranquilidad y reforzar las palabras Cuidarse, Cuidarnos’’, continuó diciendo la directora.

‘‘Como las tres escuelas cuentan con Facebook abiertos a la comunidad, se comenzaron a compartir actividades lúdicas y recreativas para que las familias pudieran seleccionar algunas para trabajar con sus hijos/as una vez culminadas las escolares. Se continuó respetando el horario de clase establecido y los padres debían enviar evidencias del trabajo realizado, es decir: fotos, videos o audios del proceso y/o culminación de las propuestas’’.

‘‘Los Facebook también permitieron compartir con toda la comunidad nuestro quehacer. Las evidencias que allí se muestran refuerzan la importancia de seguir aprendiendo en casa, que no estamos de vacaciones y que debemos cuidarnos entre todos. Vaya nuestro sincero agradecimiento a todas las familias por la disposición, comprensión y apoyo’’, agregó.

Para la docente, el equipo técnico pedagógico de la escuela base debió seguir proponiendo actividades a los bebés y niños que reciben educación temprana y, al igual que las psicopedagogas de los anexos y las docentes de apoyo a la inclusión (DAI), mantener comunicación con las docentes de las escuelas de nivel inicial, primario, secundario y modalidad para jóvenes y adultos, para garantizar la realización de ajustes razonables en las diferentes propuestas de enseñanza y acompañar a las familias de los estudiantes incluidos.

‘‘Considero que la escuela ha realizado un gran trabajo, que todos, como comunidad educativa, hemos aprendido algo nuevo. Hemos superado barreras de espacio y tiempo, barreras tecnológicas, reforzado vínculos con las familias y los estudiantes, desarrollado otras capacidades, habilidades y actitudes que posibilitaron y generaron la adaptación a esta nueva situación’’, resaltó.

‘‘Dentro de poco tiempo deberemos regresar a la escuela. Tal vez, debamos comenzar a pensar cómo será “estar presentes”, cómo será la distribución de los tiempos, el uso y distribución de los espacios, los agrupamientos, el distanciamiento, el uso de barbijos, ya sin abrazos ni besos, construyendo otras manifestaciones de afecto y de cuidado, otras condiciones impensadas.

Hubo escuela sin estar en el edificio y, ahora, tenemos la posibilidad y la obligación de construir la transición, de volver, de estar nuevamente en ellas, de volver a reencontrarnos y mirarnos nuevamente a los ojos’’, concluyó diciendo Claudia Folgueras.