La fotografía social es uno de los rubros más afectados por la pandemia, teniendo en cuenta que dependen de eventos sociales con masiva participación de gente.

La fotografía social es uno de los rubros más afectados por la pandemia, teniendo en cuenta que dependen de eventos sociales con masiva participación de gente.

La cuarentena, que superó los nueve meses desde que el gobierno de la Nación decretara el confinamiento obligatorio, ha generado muchos efectos negativos en lo laboral. Sin dudas que los rubros involucrados en el mundo nocturno son los más afectados, especialmente los que dependen de la realización de eventos con masiva concurrencia de público, teniendo en cuenta que hasta el momento no han sido flexibilizados.

Es el caso de quienes trabajan en boliches bailables, eventos privados como casamientos, cumple de quince, aniversarios, bailes populares, recitales de distintos estilos musicales, festivales y otros más. Vale aclarar que los bares y restaurantes han sido habilitados en algunas regiones, dependiendo de su situación sanitaria.

Días atrás, en la ciudad de Río Cuarto los eventos sociales fueron habilitados, pero con muchas exigencias, y los organizadores no lo tomaron de buena manera. Pero al menos se habilitaron y de a poco se irá reacomodando la situación y eso despertó el ánimo y la esperanza que en Mackenna pueda reactivarse la actividad nocturna en el mes de Diciembre. Desde el municipio informaron que están analizando el tema desde el Foro de Intendentes Radicales, para que de forma conjunta se puedan ir flexibilizando eventos. Entre los más esperados están los bailes de egresados.

‘‘Esta situación va a cambiar mi vida’’

Quienes son protagonistas de los eventos antes mencionados son los fotógrafos sociales, que en muchos casos (al menos en nuestra ciudad) son trabajadores freelance, en una profesión que difícilmente se pueda imponer de manera online.

Para conocer como están viviendo esta dura realidad, Emisario dialogó con Agustín Barrionuevo -conocido en el ambiente nocturno como Agus Petter LK- uno de los referentes de la fotografía social en Mackenna y región.

‘‘Me he visto tremendamente afectado, mi vida va a cambiar del todo. Es una situación bastante dura, ya que el rubro nuestro se ve muy afectado, más de lo que todos imaginan. Los socialeros, que abarcamos eventos de todo tipo como casamientos, cumpleaños, bautismos, sociales en general, estamos directamente parados al cien por ciento’’, comenzó contando su historia Agustín, para luego agregar con un toque de optimismo: ‘‘Espero que se vuelva a reactivar lo antes posible para volver a trabajar con muchas energías. Estoy convencido que todo volverá a la normalidad y vamos a retomar nuestra profesión muy pronto’’.

El Gobierno Nacional asistió con un subsidio de $ 10.000.- por mes, el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), a quienes no tenían una actividad laboral en blanco, los independientes por ejemplo, donde están incluidos los fotógrafos sociales. Sobre este tema Agustín dijo que él no lo pudo recibir. ‘‘Hice los trámites exigidos, me enviaron todo para que cobrara esa ayuda, pero soy totalmente honesto al decir que no tuve la posibilidad de cobrarlo porque las dos veces que fui al banco me saltó un error en el cajero y no pude cobrar’’, aseveró.

Agustín vive con su mamá Emilia, de ahí que la situación se le hace más amena, aunque extraña mucho a su hijo Emilio quien está en Coronel Moldes, con el cual solo se puede contactarse por teléfono a través de videos llamadas.

‘‘Al principio estaba un poco bajoneado, pero trato de estar siempre bien anímicamente para no preocupar a mi mamá, ya que ella por su edad es una persona en riesgo. Pero son días que uno por ahí está bien y otros que la situación te tira para atrás. Hay que tratar de ser fuertes, cuidarse y cuidarnos entre todos’’, concluyó diciendo Agustín.